Remain

2021

Crómlech de Oianleku.

Parque natural de Peñas de Haya.
Oiartzun. Gipuzkoa.
Colaboración con Argiaren Basoa.

Los cuatro paneles componen una especie de tótem, guardan un mensaje cifrado bajo el código binario, un lenguaje que habitualmente se emplea en soportes informáticos. Esta forma de codificación está implícita en la informática y en muchos de los dispositivos tecnológicos vinculados a fuentes de luz eléctricas. 

En la elaboración de este proyecto la luz eléctrica se yuxtapone con el fuego, un fenómeno primigenio ligado a nuestros ancestros. De modo que ambas tipologías de luces conviven mientras el ocaso interfiere en el proceso de percepción de los presentes, cambiando constantemente el tono y la luminosidad del cielo que engloba este viaje a la naturaleza. 

La experiencia de la excursión a un paraje natural, donde yace un monumento megalítico, sirve de inspiración para adecuar el material empleado en Argiaren Hizkuntza (2019), además de generar una nueva experiencia y resignificar su contenido.

El tótem guarda la información de todos los monumentos y yacimientos megalíticos de Euskal Herria.  Asimismo la iluminación establecida en su perímetro tiene secuencias de intensidades diferentes y en su interior, se esconden una serie de bombillas que hacen un efecto de llama. Para enfatizar la sensación de fuego, se acompaña por una máquina de humo con la idea de evocar tradiciones místicas y establecer así una unión entre el fuego primigenio y la luz artificial. 

La luz tiene un mensaje intrínseco en su forma, ya que se usa el código binario para codificar el listado de los yacimientos megalíticos. 

Las secuencias de 8 dígitos están creadas con pequeños agujeros. Para los 1 se introduce un cilindro de metal y para los 0 se deja el agujero vacío, así la sucesión de números componen las columnas de cada tabla.